GONZALO MAZARRASA – PEREGRINOS DE MARÍA

DISCO DOS

DE UN TIEMPO A ESTA PARTE

TU YA SABES QUE ESTOY AQUÍ
(14/3/98 MADRID)

Tu ya sabes que yo estoy aquí,
desde el fondo del abismo vuelvo a ti,
al borde del camino grito:
«No pases de largo,
no pases de largo,
no pases de largo
«Hijo de David».

 

Ellos quieren acallar mi voz
sólo soy un ciego en Jericó,
que nunca ha visto brillar el sol.
«No pases de largo, no, no,
no pases de largo, no, no,
no pases de largo
Hijo de David».

Me llamaste y yo salté al oír
que decías: «qué quieres de mí?»
y yo te pedí un milagro.
«No pases de largo, no, no,
no pases de largo, no, no.
no pases de largo
Hijo de David.

No pases de largo, no, no,
no pases de largo, no, no,
no pases de largo,
ten piedad de mí.

EL CIEGO
(27-28/3/93, ROMA)

Que yo vea, que te vea,
que yo sienta tu saliva en mi ceguera,
que hagas con mi polvo barro,
que untes con tu barro en ella,
que me laves con tu agua y que yo vea.

Que yo crea, que yo crea,
que se encarne tu palabra en mi miseria,
que se rompa mi vasija
y el tesoro que hay en ella
se derrame por el mundo hasta que crea.

Que yo muera, que yo muera,
que Tu vivas otra vida en esta tierra,
que se escuchen tus palabras,
que se goce tu presencia,
que te conozcan los hombres y te crean.

Que yo vuelva, que yo vuelva,
a la casa de donde un dka saliera;
que me abrace con mi Padre
y que lloremos la ausencia
de tantos años perdidos fuera de ella;
que me abrace con mi Padre
y que lloremos la ausencia
de tantos años perdidos fuera de ella.

PEQUEÑA MUJER BLANCA

Pequeña mujer blanca
moviéndote deprisa en la mañana.
Los cuerpos moribundos,
sin fuerzas ya, para apartar las ratas.
Encuentran un regazo
de hermana y madre en ti, samaritana.
La sonrisa del cielo,
arrugas en la cara
y un rayo de esperanza en tu mirada,
pequeña mujer.

Pequeña mujer blanca,
tu blanco sari a rayas te delata.
Tus ojos, van y vienen del cielo a la tierra en avalancha,
regalando alegrías,
sorbiéndote las lágrimas,
cerrando las heridas,
curando las desgracias,
mujer de un sólo esposo enamorada, pequeña mujer.

Pequeña mujer blanca,
tus manos retorcidas se entrelazan,
un rosario de cuentas
de tanto usar ya desgastadas,
a otra mujer le hablas
de penas y alegrías engarzadas,
la cruz y las sandalias,
los pobres y las ratas,
todo lo has convertido en alabanza, pequeña mujer.

Pequeña mujer blanca,
ahora que entre los ángeles trabajas,
la noche es ya pasada
y ves al Invisible cara a cara.
Cuéntale nuestras penas,
los gozos y esperanzas.
Dile que somos pobres,
enjúganos las lagrimas,
sigue curando a todos nuestras llagas,
pequeña mujer blanca,
pequeña mujer blanca,
eres una gran santa,
pequeña mujer blanca

EN GALILEA ME VEREIS

Una mujer al alba, lleva un perfume de nardo en alabastro.
Camina hacia la tumba donde yace el cuerpo del crucificado.

Para ungir el cadáver del que fue,
el Mesías del pueblo de Israel.
Se pregunta, ¿Quién moverá la piedra?
cuando ya está empezando a amanecer.

La tumba está vacía y pregunta a un hombre si él se lo ha llevado.
Él la llama María y ella reconoce al que ha resucitado.

Rabbuní, se ha arrodillado a los pies,
del que dijo: “Buscad y encontrareis.”
Él la envía, “Ve y dile a mis hermanos,
Volved a Galilea allí me veréis.”

Rabbuní, se ha arrodillado a los pies,
del Mesías, del verdadero Rey,
Él la envía, “Ve y dile a mis hermanos,
Volved a Galilea allí me veréis.”

Él la envía, “Ve y dile a mis hermanos,
Volved a Galilea allí me veréis.”

VIRGEN DEL PILAR

Virgen del Pilar, Madre buena
que desde tu altar siempre velas.
Luz de las iglesias, esperanza nuestra,
llévanos a Jesús, muéstranos la senda.

Virgen del Pilar, que la hoguera que tu Hijo encendió,
no se apague nunca hasta que Él vuelva.

Que el hijo del trueno que está en Compostela,
vuelva a rogar con más fuerza,
vuelva a reclamar tu presencia,
Tu eres más bella allá en la ribera,
corazón de España, pilar de grandeza.

Virgen del Pilar, marinera,
que cruzaste el mar y ahora llevas
a pueblos hermanos
bajo la bandera del resucitado a la vida eterna.

Virgen del Pilar, qué pequeña,
cuánto poder, cuánta fuerza
ha puesto en tus manos llenas de inocencia,
el que es poderoso para obrar por ellas.

Virgen del Pilar, fortaleza de la Hispanidad,
madre nuestra muéstranos al Hijo,
fruto de tu entrega,
llévanos al cielo, donde Él nos espera

Virgen del Pilar, madre nuestra
Virgen del Pilar, madre nuestra

DISCO DOS

DISCO DOS

PEDID Y SE OS DARA

Pedid y se os dará,
buscad y encontraréis
llamad y se os abrirá
las puertas para que entréis.

Por que quien pide, recibe,
quien busca, encuentra,
Y al que llama Dios le abre
de par en par las puertas del Reino.

Si vosotros que sois malos,
sabéis dar cosas buenas,
y un hijo que os pide un pan
no le dais una piedra
Cuánto más vuestro Padre
dará la vida eterna
al que con fe le pide
llorando persevera.

Por que quien pide, recibe,
quien busca, encuentra,
Y al que llama Dios le abre
de par en par las puertas del Reino.

Si un amigo tuyo
de noche te despierta,
y a tu puerta esperando,
llama con insistencia.
Si no es por amistad,
por la importunidad
su ruego atenderás
y la puerta abrirás.

Por que quien pide, recibe,
quien busca, encuentra,
Y al que llama Dios le abre
de par en par las puertas del Reino.

Una viuda pedía
a un juez que le atendiera
y aunque a él no le importaban
ni el cielo ni la tierra.
Por quitarse de encima
a aquella plañidera
le resolvió su causa
aún antes que debiera.

Por que quien pide, recibe,
quien busca, encuentra,
Y al que llama Dios le abre
de par en par las puertas del Reino.

Ora en toda ocasión
y sin desfallecer
verás que tu oración
Dios se digna a atender.

Por que quien pide, recibe de Dios,
quien busca, encuentra a Dios,
Y al que llama Dios le abre
de par en par las puertas del Reino.

TU Y YO
(22-28/4/96, MILÁN – FESTIVIDAD DEL ESPÍRITU SANTO)

Tu y yo,
una noche sin haber pescado nada,
me esperabas en la orilla,
un pan, un pez, unas brasas,
y una pregunta en el viento
Simón me amas.

Tu y yo,
después de tres años juntos en la playa,
como la tarde primera,
como la ultima mañana,
o la noche traicionera,
Simón me amas.

Tu y yo,
siempre haciendo lo que me daba la gana,
hasta que sentí mi nombre,
pronunciado a mis espaldas,
apacienta mis ovejas,
si me amas.

Tu y yo ,
se ha vestido de esperanza la alborada,
por la orilla y en silencio,
unos hombres caminaban,
Señor tu lo sabes todo,
y las redes reventaban.

Tu y yo,
las redes reventaban,
tu y yo,
la redes reventaban.

SOLO CARIDAD

Ya no me quedan palabras que decir
ya no me quedan más lágrimas que derramar.
Sólo me queda la esperanza,
sólo me queda la fe, y el amor nada más.

Porque el don de profecía pasará
y las lenguas inspiradas enmudecerán.
Sólo queda la esperanza, y la fe y la caridad,
estas tres, nada más.

Cuando yo era un niño hablaba como tal
cuando me hice un hombre deje de balbucear.
El amor no pasa nunca porque sólo el quedará
de las tres, al final.

Ya no me quedan palabras que decir, (Ya no me quedan palabras)
ya no me quedan canciones que cantar.
Solo queda la esperanza, morir y resucitar
con aquel que vendrá.

Solo queda la esperanza, morir y resucitar,
con aquel que vendrá.
Ya no me quedan palabras que decir
ya no me quedan canciones que cantar.
Solo queda la esperanza, morir y resucitar
con aquel que vendrá.

JUAN PABLO II

Te fuiste al nacer Abril,
con el Padre a quien creíste.
En aquella noche triste como el siervo bueno y fiel.

Te fuiste al nacer Abril,
en una Pascual florida.
Que coronaba una vida
que conoció el padecer.

Te fuiste al nacer Abril,
envuelto en misericordia,
la que anunciaste a la historia
y nos diste a conocer.

Te fuiste al nacer Abril,
en un sábado primero
el mas fiel caballero
que a su Reina fuera a ver.

Te fuiste al nacer Abril,
y el Espíritu de fuego
resplandece verdadero
en tu magisterio y fe

Te fuiste al nacer Abril,
y abrieron nuevos sendero
hacia la tumba de Pedro
los que ahora te van a ver.

Te fuiste al nacer Abril,
y nos dejaste el recuerdo
pero el grano se hará ciento como ya se empieza a ver.
Pero el grano se hará ciento,
Juan Pablo II ven.
Juan Pablo II ven.

SALMO 22 – EL SEÑOR ES MI PASTOR, NADA ME FALTA

En verdes praderas me hace recostar,
hacia fuentes tranquilas me conduce
y repara mis fuerzas
y repara mis fuerzas

EL SEÑOR ES MI PASTOR, NADA ME FALTA

Aunque camine por cañadas oscuras nada temo,
porque Tú vas conmigo
tu vara y tu cayado me sosiegan

EL SEÑOR ES MI PASTOR, NADA ME FALTA

Bondad y misericordia me acompañan,
todos los días de mi vida
y habitaré en tu casa, para siempre

EL SEÑOR ES MI PASTOR, NADA ME FALTA, NADA ME FALTA

DISCO DOS

DISCO DOS

ME BASTA CON SABER QUE ESTÁS AQUÍ
(17-19/05/98 MADRID)

Me basta con saber que estás aquí
encerrado en una urna de cristal,
volando a lomos de una nube gris,
caminando de nuevo sobre el mar.

Me basta con saber que estás aquí,
aunque tardes un poco en regresar,
Ts dijiste que habías de venir,
haz que no nos cansemos de esperar.

Me basta con saber que estás aquí,
aunque no se te oiga respirar
y ni siquiera el corazón latir,
me basta con tu nombre pronunciar.

Me basta con saber que estás aquí
preparándonos una eternidad
aunque tengamos antes que morir
para poder después resucitar.

Me basta con saber que estás en mí
y que nada nos puede separar
ni la angustia, ni el hambre, ni el sufrir,
ni el peligro, la espada o la precariedad.

Me basta con saber que estás aquí
y que eres el principio y el final,
que te obedece el tiempo
y el sol sale para ti,
que das orden al viento y deja de soplar.

Me basta con saber que estás aquí
y que pronto nos hemos de encontrar,
que nuestra travesía tiene un fin
y Tú estás esperando en la orilla del mar.

Me basta con poder decir que sé
y darte mi permiso para entrar,
que tu palabra se haga carne en mí
y que se cumpla así en todo tu voluntad.

Me basta si al morir puedo decir
que todo se ha cumplido y exhalar
el último suspiro inclinándome hacia ti
para rendir mi espíritu y luego volar.

Me basta porque sé que así te basta a ti,
me bastará aquel día poder escuchar
que pronuncias mi nombre para bendecir
y olvidas todo lo que pude hacer de mal,
me bastará.

CUÁNTO TIEMPO HA PASADO

Cuánto tiempo ha pasado desde aquella vez,
en que escuché mi nombre pronunciar
yo no te conocía ni sabía que
desde aquel día mi vida iba a cambiar.

Cuánto tiempo ha pasado desde que encontré
las huellas que dejabas al andar
en la orilla del lago en un amanecer
después de aquella noche sin pescar.

Cuánto tiempo ha pasado, cuanto bien que hacer
Cuánto mal perdonado que olvidar
cuantas amanecidas, cuantas redes vacías
que sólo tu palabra iba a llenar.

Cuánto tiempo ha pasado, cuándo volveré
a verte caminando sobre el mar
acallando a los vientos en la barca de Pedro
apaciguando toda tempestad

Cuánto tiempo ha pasado desde aquella vez
cuanto tiempo nos queda por pasar
hasta alcanzar la orilla,
de la playa perdida
donde comienza ya la eternidad
hasta alcanzar la orilla,
de la playa perdida
donde comienza ya la eternidad

EL AMOR
(27/09/96 – LA ALDEHUELA)

No se trata de dignidad
sino de amor hasta el final.
La verdadera libertad
es el amor que siempre da.

Porque amor no es decir: «te quiero»
sino en silencio llevar la cruz.
Porque amor no es decir: «te quiero»
es el sendero que abrió Jesús.

Se habla de solidaridad
pero el amor va más allí.
Se predica fraternidad
sin el amor es vanidad.
Por amor yo todo lo creo,
todo lo espero y he de alcanzar.
Por amor el mundo es pequeño
y hasta los sueños son realidad.

No se trata de imaginar
qué es el amor, sino de amar.
Dar la vida para encontrar
sólo el amor que hay que sembrar.

El amor es como un lucero
que me ilumina en mi caminar.
Por amor yo todo lo puedo
fuerza dará a mi debilidad.

El amor sabe perdonar
no una ni dos, mil veces más.
Y se alegra por la verdad
no en el error, eso es amar.

El amor nació en un madero,
de un pecho abierto de par en par,
por la lanza brotó el venero
de agua que salta a la Eternidad.

El amor nació en un madero
y en el silencio de Navidad,
una Virgen llevó en su seno
todo el amor de la humanidad.

El amor nació en un madero
y hoy a tu puerta llamando está
quiere ser Él tu compañero,
quiere contigo resucitar

14- Y TE VAS
(1980-81 TOLEDO)

Y te vas, al fin, por el mismo camino,
después de probar tantos otros, ¡ya ves!
Dejaste de andar al borde del precipicio
y te vas tras Él, para no volver.

Quedaron atrás tu casa y tus libros,
aquellos poemas sin terminar;
las noches sin fin y los días vacíos
que nada ni nadie podían llenar.

Y te vas al fin, quieres ser peregrino
de Aquél que en la cruz murió por ti.
No sabes decir lo que te ha ocurrido,
sólo que ahora eres feliz.

Y te vas al fin desnudo de títulos,
para el mundo eres un loco más;
pero en tú interior Jesús ha encendido
un fuego que nadie podrá apagar.

Y te vas al fin tras de aquel judío
que desde la cruz te vuelve a llamar.
No sabes por qué todo es tan distinto
y sientes que quieres amarle más.

Y te vas al fin por el mismo camino,
no sabes a dónde te va a llevar;
te fías de Él, te sientes su amigo
y en su Corazón te has perdido ya.
Y te vas.

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